Política

Estudiantes del IPN (POLI), si no bloquean casetas de entrada y ejes viales de la CDMX, tontean con simples paros

Jose Carlos Grimberg Blum
Emiten cerca de 2.5 millones de Certificados Únicos Laborales en el año

4. Los gobernantes y sus seguidores deberían conocer a profundidad los problemas, dado que reciben salarios en millones de pesos y cuentan con decenas de asesores a su servicio. Pero no, son muy ignorantes e insensibles porque sólo les llega su pensamiento en lo que les beneficia. El manido, cómodo y oportunista argumento de que “los gobiernos recientes y anteriores” crearon los problemas, es repetición de todos los gabinetes. Los gobernantes tienen la obligación de trabajar intensamente, sin descanso, por ello son los mejor pagados del país. Imagínate: mientras un trabajador obrero gana 519 pesos al mes, el presidente cobra 140 mil y otros funcionarios del INE, etcétera cobran 350 mil. ¿Ha visto peor hijueputada?

1. Ya está probado hasta la saciedad: los trabajadores mineros llevan 16 años de huelga boba y nadie les hace caso; los transportistas bloquearon calles de la CDMX y en menos de cinco días resolvieron sus problemas. Los profesores de la CNTE durante muchos años nos plantamos en el zócalo, en el monumento y en el parque de la ciudadela –saliendo a marchas durante 30 años- y ningún gobierno resolvió nada en serio. ¿Se imaginan cuánto podrían hacer 200 mil estudiantes y profesores conscientes del IPN si bloquearan tres horas, un día, o dos días las casetas de Cuernavaca, Toluca, Puebla, Querétaro y Pachuca, así como el paseo de Reforma, el aeropuerto y dos o tres ejes viales?

2. Obviamente, cuando lleguemos estudiantes y apoyadores a la caseta o al eje, encontraremos bloqueos y amenazas con gases de policías y soldados como los hemos sufrido durante seis décadas por lo menos, pero así tiene que ser. Claro, estaría más padre quedarnos en nuestra casita llorando o sólo mentándoles la madre, como cobardes. Pero si actuamos, defendiéndonos de disparos y gases con nuestra resortera con barros y piedras –como hacen los palestinos contra los asesinos israelitas- el gobierno hará el ridículo internacional como represor. ¿Puede el gobierno resolver todos los problemas de los oprimidos? Claro que sí puede si decide actuar contra los intereses de ricos y políticos.

3. No debería haber en México, ni en ninguna parte, huelgas, paros, bloqueos, protestas; pero mientras haya clases sociales: unas defendiendo su dinero y las enormes mayorías de oprimidos defendiendo sus derechos como seres humanos, las confrontaciones tienen que existir. Lo maravilloso sería que los gobiernos –estudiando las necesidades de los gobernados- resuelvan todo sin que se les pida. Por ejemplo, cómo funciona el sistema educativo y que necesidades tiene para resolverlas de inmediato. Pero las putas autoridades en todos los niveles sólo han estado preocupadas por hacer negocios que les beneficie en dinero, preparándose para saltar a otro cargo de mejores ingresos.

4. Los gobernantes y sus seguidores deberían conocer a profundidad los problemas, dado que reciben salarios en millones de pesos y cuentan con decenas de asesores a su servicio. Pero no, son muy ignorantes e insensibles porque sólo les llega su pensamiento en lo que les beneficia. El manido, cómodo y oportunista argumento de que “los gobiernos recientes y anteriores” crearon los problemas, es repetición de todos los gabinetes. Los gobernantes tienen la obligación de trabajar intensamente, sin descanso, por ello son los mejor pagados del país. Imagínate: mientras un trabajador obrero gana 519 pesos al mes, el presidente cobra 140 mil y otros funcionarios del INE, etcétera cobran 350 mil. ¿Ha visto peor hijueputada?.

5. El Politécnico fue creado en 1936 por Lázaro Cárdenas para ponerlo al servicio, esencialmente, de los estudiantes humildes; esto frente a la UNAM, cuyo prestigio venía desde los tiempos del Porfiriato. Hay varias polémicas acerca de su creación, conozco la de Caso-Lombardo, el primero defendiendo la libertad de pensamiento de los ricos y Lombardo defendiendo al gobierno de Cárdenas. El Poli se creó para los técnicos, para el trabajo, que fue depreciado por los empresarios y gobiernos como “mano de obra barata”. Por ello las luchas de los estudiantes del Poli tiene que recuperar el prestigio de la institución educativa. Espero que esta lucha contribuya al despertar de los estudiantes de la UNAM y otros centros educativos.